Recientemente, Clarín publicó una nota sobre los últimos avances en medicina, en la que dedicó un apartado especial a la innovación en proctología y al trabajo que desarrollamos desde GMC, equipo del cual formo parte.
La publicación, titulada “Innovación en proctología: nuevas técnicas llegan a la Argentina”, destaca la incorporación de tratamientos miniinvasivos para enfermedades frecuentes como las hemorroides, las fístulas anales, las fisuras y la enfermedad pilonidal.
Participar de este proyecto y formar parte de la nota representa para mí un reconocimiento al trabajo que venimos realizando como equipo, con el objetivo de incorporar nuevas tecnologías de manera responsable y ofrecer tratamientos cada vez más precisos, seguros y personalizados.
Una nueva etapa en el tratamiento de las enfermedades proctológicas
Durante muchos años, algunas enfermedades proctológicas estuvieron asociadas con cirugías dolorosas, internaciones y períodos prolongados de recuperación.
Actualmente, el desarrollo de técnicas miniinvasivas y la incorporación de tecnologías como el láser de diodo y el láser de CO₂ permiten ofrecer nuevas alternativas en pacientes adecuadamente seleccionados.
Estos procedimientos buscan actuar de manera precisa sobre los tejidos, disminuir la agresión quirúrgica y preservar las estructuras anatómicas involucradas. En determinados casos, esto puede traducirse en menor dolor posoperatorio, una recuperación más rápida y un retorno más temprano a las actividades habituales.
La tecnología debe estar acompañada de una indicación adecuada
La incorporación de nuevas tecnologías no significa que todos los pacientes deban recibir el mismo tratamiento. Cada enfermedad puede presentarse de manera diferente y requiere una evaluación individual.
No todas las hemorroides, fístulas, fisuras o lesiones pilonidales tienen la misma complejidad. En algunos pacientes, las técnicas convencionales continúan siendo la mejor opción. En otros, los procedimientos miniinvasivos pueden ofrecer ventajas importantes.
Por este motivo, considero fundamental no presentar la innovación como un fin en sí mismo. El verdadero valor de una nueva tecnología depende de la correcta selección del paciente, de la experiencia del cirujano y de su integración dentro de una estrategia terapéutica segura.
El objetivo no es reemplazar automáticamente una técnica por otra, sino contar con más herramientas para elegir el tratamiento más adecuado para cada persona.
Un proyecto construido en equipo
GMC está integrado por los doctores Nicolás Avellaneda, Marcos González, Lucas Caram, Diego Valli y Simon Sedziszow, especialistas dedicados al diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del colon, el recto y el ano.
Como parte de este equipo, participo activamente en el desarrollo de la cirugía colorrectal y de la proctología miniinvasiva, con especial interés en la incorporación de técnicas que permitan disminuir el impacto de los procedimientos y preservar la función.
El trabajo conjunto, la formación permanente y el intercambio con especialistas y centros del exterior nos permiten analizar las nuevas alternativas disponibles e incorporarlas de manera responsable cuando pueden representar un beneficio real para nuestros pacientes.
Un reconocimiento que impulsa a seguir creciendo
Que Clarín haya destacado nuestro trabajo es un estímulo para continuar desarrollando esta línea y acercar nuevas opciones terapéuticas a los pacientes de la Argentina.
Mi compromiso es mantener una actualización constante e incorporar conocimientos y tecnologías que aporten beneficios concretos, siempre dentro de una atención seria, personalizada y basada en criterios médicos.
La innovación en cirugía no consiste solamente en utilizar instrumentos nuevos. Consiste en encontrar formas más precisas, seguras y menos agresivas de tratar a cada paciente.




