El prolapso rectal ocurre cuando una parte del recto desciende hacia el exterior a través del ano. Puede presentarse con sensación de bulto, dificultad evacuatoria, secreción, molestias locales o incontinencia.
Es una patología que puede afectar de manera importante la calidad de vida y que requiere una evaluación adecuada para diferenciarla de otras alteraciones anorrectales o del piso pelviano. El diagnóstico se basa en la historia clínica, el examen físico y, en algunos casos, estudios complementarios.
El tratamiento depende de la magnitud del prolapso, de la edad del paciente, de sus síntomas y de las condiciones clínicas generales. En muchos casos la resolución es quirúrgica y la elección de la técnica se define de manera individual.
El objetivo del tratamiento es corregir el problema anatómico, mejorar los síntomas y recuperar la función con el abordaje más adecuado para cada caso.



